
Es facil decirlo pero tan dificil de hacer... que casi siempre cuesta lagrimas...
En esta ocasión... yo, la que ha aprendido a abandonarse en la voluntad del ser supremo, me he negado hasta las lagrimas a dejar una determinada situación cotidiana en las manos de Dios.
He salido de esa casa con el corazón hecho trizas y el credo en la boca, rogandole a Dios por que alguien a quien amo muy a mi pesar no se equivoque, y no cometa un error del que no pueda reponerse facilmente.
Hay una diferencia tan grande entre el decir y el hacer... tan grande y tan complicada, a ver por ejemplo tu que me estás leyendo... cuantas veces has dicho algo que ibas a hacer y que a pesar de que ha pasado tempo no has hecho?
Cuantas veces has decidido dejar algo en manos de Dios y a pesar de eso te enloqueces y pataleas por hacer que la situación cambie a tu favor?
Big diference!!! diría un snob amigo mío....
Solo le ruego a Dios... y a la Virgencita, niño mío, que te proteja aún de tí mismo.